martes, 28 de noviembre de 2006

Psicoanálisis y Posmodernidad

Tiempo, nada sencillo de explicar.
Tiempo ha que mi corazón
y mente no se funden en una amalgama,
las más brillante,
locura me has abandonado
y ¿que me has dejado?
No todo es cuestión de tiempo.
Piel y sudor, pasión y deseo,
Nada posible de explicar.
Insólito, referencia, desequilibrio,
infiernos y paraísos.

Psic. Clín. Alfredo Terrazas Lara

Presentación.

Voy a empezar esta exposición con una petición para ustedes: quisiera recibieran esto de lo que voy a hablar, con paciencia tal, para quien no tiene la certeza de la pertinencia de lo que va a decir; esto no lo digo desde una posición de inocencia, sabemos, para quien el psicoanálisis es un referente que no hay inocencia.

Me siento muy concernido por el tema al que se nos invito a exponer y que versa sobre: estrategias y marcos clínicos de intervención, y si me lo permiten voy hacerlo en tres trazos.

Trazo número uno: El sujeto actual y de la clínica
Trazo número dos: La actualidad del psicoanálisis
Trazo número tres: Las propuestas del psicoanálisis

Trazo número uno: El sujeto actual y de la clínica.

Antes de hablar de una propuesta clínica, me parece más pertinente hablar del sujeto actual.

Y para entrar en materia, hay que abrir los ojos y mirar, también es necesario escuchar lo que estamos viviendo: los fenómenos actuales.

Nos encontramos con una tecnificación impresionante, como nunca antes vista, la posibilidad de tener en nuestras casas lo que ningún emperador romano soñó tener, comunicaciones en fracciones de segundo, servicios médicos, televisión por vía satelital de cualquier parte del planeta, Internet con acceso a casi cualquier tipo de información, todo esto nos permiten un estilo de vida actual, la individualización colectiva, la que permite un sistema autorreferencial o arreferencial que excluye al otro e inclusive a Dios.

México se ha convertido en caldo de cultivo de un grupo de sujetos que se autodenominan La Mara Salvatrucha, una nueva forma gregaria para todos aquellos que no encuentran respuestas, trabajo y educación, en la sociedad en la que se sitúan, que ante la permisibilidad de una imagen, cometen actos contra la sociedad, para los cuales no hay futuro y su certeza del presente se sostiene con tres realidades trágicas marcadas en el cuerpo con tres puntos, el hospital, la cárcel y la tumba. Cuerpos marcados por la violencia y el tatuaje de tres seises.

Asistimos en los últimos años a una nueva forma de hacer la guerra: El Terrorismo, que con el pretexto de buscar la paz haciendo la guerra, encuentra su blanco perfecto en los civiles, rostros de mujeres, niños, ancianos y jóvenes masacrados, exterminados con el uso de la tecnología más avanzada y de un dogmatismo religioso radical.

Con los Beatles se vivió una forma de hacer el amor sin prostitución, una forma de consumir drogas sin narcotráfico. Hoy la prostitución y las drogas alcanza a los niños y adultos por igual, con un acceso público y fácil.

Surgen nuevas formas de acceder al otro sin su presencia, la televisión, la radio, los celulares, los medios escritos y el internet, nos permiten formas de convivencia en los cuales puedo votar por el artista favorito, participar en sorteos, acceder a los horóscopos y el destino por medio de las cartas, recibir consejos de cómo relacionarme con la pareja, me cuentan chistes, me dicen el clima y el estado de cuenta de mi tarjeta de crédito, y si esto no fuera poco, hasta me dan terapia.

El nuevo sujeto requiere marcar su cuerpo, con tatuajes a la vista de todos, buscando un lector que descifre su escritura, lo no dicho.
Al sujeto de hoy ya no le son suficientes los agujeros del cuerpo, hay que hacerle más y no sólo eso, hay que atravesarlos con pequeños pedazos de metal.

Este sujeto se encuentra amenazado por un espejo que no le muestra un ideal comercial, que tiene hambre de comer , que se sostiene en el imperio de los símbolos y al comer , nada como pez en el agua del lento suicidio.

Se convierte en un apático de la política de sus formas y manifestaciones, buscando el goce en la metamorfosis de sí mismo: cuerpos con pechos y pene gracias a una cirugía, cuerpos con vagina y sin pechos gracias a la anorexia.

Freud nos proponía un sujeto neurótico y psicótico por una figura del padre imponente, que mostraba el rostro de la ley, hoy ese padre se ha sido debilitado, y el neurótico ya no sufre por la cercanía de ese padre, ahora sufre por su lejanía, el psicótico ya no ofrece delirios en torno al padre o en torno a Dios como el caso de Schreber, ahora ese delirio se disuelve en una autorreferencia.

Todos estos fenómenos sociales, están a golpe de vista.

Una mujer estadounidense de treinta años que una tarde se encuentra deprimida, tras recurrir a una botella de whisky, bebe más de lo debido, al grado que se termina la botella; esta mujer estaba embarazada. Al día siguiente la dama aborta, está furiosa de perder a su bebé, llama a su abogado, a quien le pide que inicie una demanda contra el fabricante de whisky porque omitieron indicar en la botella que el consumo de alcohol no es aconsejable en lo absoluto para mujeres embarazadas. El litigio se lleva a cabo y la demandante consigue finalmente una suma colosal por homicidio involuntario.

Otro caso: un señor también norteamericano que tiene un perro al que adora, un día, después de una salida al campo el pequeño Droopy regresa cubierto de lodo. El propietario del perro lo lava y, como el animal empieza a temblar de un modo que le parte el alma, obedece sólo a la voz de su corazón y lo mete a secar dos minutos......en el microondas. Ya se imaginarán lo que sigue, tan pronto como está en la máquina, el animal sufre una implosión; el espectáculo es terrible y el hombre queda aterrado: él no sabía, la cólera lo domina, descuelga el teléfono, interpone un litigio con el fabricante de hornos que no había indicado en el instructivo que el aparato no era adecuado para secar perritos y gana una exorbitante suma de dinero que lo indemniza por la perdida de su fiel amigo.

Último caso, sucedido en México: hace poco más de dos años, un señor cansado de recurrir a diferentes autoridades, un día pasa al acto. Su lugar de trabajo, ubicado al final de un callejón. El único acceso al callejón se ve cotidianamente invadido de niños de kinder que no cuentan en su escuela con un lugar propio para jugar y rendir honores a la bandera. Un día los pequeños y sus maestras se encuentran rindiendo honores al lábaro patrio en la calle, el señor no puede esperar y ante el coraje, arrolla a los pequeños pupilos y sus maestras. Ofrecido por las autoridades a los medios de comunicación el sujeto dice: lo hice por que nadie me hacia caso.

Estos casos nos muestran, lo que Dany-Robert Dufour, llama una psicosis fría en su texto Locura y Democracia, sujetos marcados por la ausencia en su discurso del delirio. Sujetos sostenidos en una nueva forma referencial, justificados por un o aunque lo sabía . Sujetos a los que la referencia del otro no es suficiente.

Freud tiene la visión de tomar por su lado más frágil, el quiebre del cogito ergo sum, en el que se funda toda la cultura occidental.
Es el empeño más grande de Freud, dar cuenta a través de su obra, de aquel que yerra, que tiene lapsus, sueños, olvidos; del loco, y hacernos ver que el síntoma es lo más preciado para este sujeto, y hacer su lectura, en una palabra: inconsciente.
Lacan tiene la habilidad para traducirlo en su clase del 16 de noviembre del 76, casi al inicio, como el l’une-bévue, y que comúnmente conocemos como la metida de pata.
Este sujeto del psicoanálisis, es el sujeto del inconsciente y es diametralmente opuesto al sujeto cartesiano que se despliega sobre la base fundamental de la razón.
Este sujeto del inconsciente tiene una forma de acceso, a través de la transferencia, del discurso, de la interpretación, de la escucha, de la puntuación y de la escansión, es decir a través del trabajo clínico.

La música actual, la música de vanguardia, nos muestra una expresión del hombre de hoy, una música melancólica, fría, ha dejado la alegría y la potencia que nos mostraba unas décadas atrás. Éste predominio de lo melancólico podría estar mostrándonos una cara de la locura: la depresión, tal como la nombra la psiquiatría.

El arte reflejado en la pintura de Salvador Dalí y de Rene Magritte nos ofrecen un nuevo concepto que para la Ciudad de México se convierte en una expresión cotidiana: Lo imposible sucede.

Nos encontramos con un nuevo tipo de familia, hijos educados por familiares o instituciones, padres que dejan a los hijos para buscar un sustento, familias en las que la mujer toma el lugar del padre, educa y trabaja. ¿Cuál será la factura a pagar? Niños educados fuera del cobijo familiar, esto lo veremos en su máxima expresión en los próximos años.

Trazo número dos: Actualidad del psicoanálisis.

Quizá en este preciso momento alguien estará pensando y cuestionándose: ¿Pero qué le pasa a este tipo, que no sabe que el psicoanálisis ya esta pasado de moda, ya nadie quiere saber sobre esta cosa del inconsciente?, ¿Qué acaso no podríamos dejar al viejo Freud descansar de una vez por todas?, ¿Cuál es la actualidad del psicoanálisis, si es que acaso la tiene?.

Pues bien estás preguntas yo mismo llegue a plantearme en su momento, y que accidentalmente me mostraron una respuesta en otra lectura.

Recuerdo, cuando transitaba por la Universidad en la facultad de psicología, un compañero, muy frecuentemente recitaba una frase que no olvido. Nos decía: , el brillo que ofrecía esta frase para mi en aquellos tiempos fue a título personal, pues desde que el psicoanálisis me mordió, siempre ha estado cuestionándome las más diversas cosas en mi vida personal y en mi trabajo clínico.

En días pasados, ante la invitación de un colega, asistí en el centro de histórico de la ciudad de México a la presentación de un libro y para variar de psicoanálisis, el autor Daniel Gerber del cual poco o casi nada había escuchado, pero me llamo la atención por el título de su nuevo texto:<>, no logré entender ni una pizca de lo que se trataba.

En la mesa principal de un amplio salón, con paredes pintadas de un blanco ostión, se encontraban tres figuras además de Daniel Gerber: el filósofo Alberto Constante, el psicoanalista Helí Morales y el sociólogo Alejandro Payan.
Cual fue mi sorpresa: encontrar a estos representantes de dos disciplinas distintas al psicoanálisis hablando en el lenguaje del psicoanálisis, haciendo un despliegue interesante: el diálogo. Pero no terminó aquí el asunto, hubo algo más, Helí Morales comento casi al inicio de su presentación lo siguiente: <>, y de pronto se reveló nuevamente con toda su obscenidad una verdad que se repetía en la graciosa frase que mi compañero de clases recitaba: .

El psicoanálisis y digo apunta en sus dos lecturas, la primera: señala lugares a los cuales no siempre queremos saber y ver; su otro sentido, es que siempre tendrá una relación muy estrecha con la escritura.

Una propuesta freudiana que por su importancia, sigue ofreciéndonos respuestas y no sólo al interior del psicoanálisis: el padre, y si me permiten voy a citar un libro que me parece pertinente en relación al padre:

.

La cita proviene del libro Historia Universal de la Destrucción de los libros, de las tablas sumerias a la guerra de Irak, publicado en el 2004.

La actualidad de la clínica del psicoanálisis se nos ofrece sobre la advertencia de la transferencia, que a mi gusto es un arma de dos filos, y entendamos filos, en su origen, es decir amor, la transferencia se encuentra en el órden del amor y el desamor, mejor conocida como la transferencia y la contratrasnferencia, y lo que también es importante señalar que este amor se desenvuelve en ambos lados de la clínica, es decir tanto paciente como el que lo escucha.

Y para terminar este último trazo y como todo lo que he dicho hasta ahora a vuelo de pájaro, la cuestión de la interpretación, recurso usado y abusado, les propongo que lean un libro interesante: , de los psiquiatras Paul Sérieux y Joseph Capgras, con la intención de que valoren, (claro a los que les interese), la línea tan tenue que existe entre una intervención en lo clínico y un delirio de interpretación.

Trazo número tres: Propuestas del psicoanálisis.

Una apuesta Lacaniana sobre un indicio del trabajo clínico nos la ofrece en su clase del 12 de abril de 1967, y cito de forma textual: <>, podríamos entonces a título personal hacer un anclaje con el subtitulo de un texto que escribe el francés Michel Arrivé y que se publica al español en el 2001, bajo el amparo de la reconocida Editorial Siglo XXI y de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en el que podemos leer:<>, y si esto no es suficiente del todo, podría citar en éste momento la famosa frase de la señorita Anna O., paciente de Freud en el año de 1881: <> o mejor conocida en castellano como: <>.

Otra apuesta desde lo freudiano es la repetición, pero no olvidemos, que la nueva repetición contiene o algo nuevo o algo no dicho, como en el caso del cine y me refiero en especial al cine en relación a la segunda guerra mundial, en el que de forma cíclica vemos que sigue el interés en mostrarnos algo que no se termina por decir, y comparable a una frase expuesta en una película americana, cosa rara, hacen una cita de platón: .

En el año de 1995 se publica en Francia y en el 98 se publica en México el texto: del psicoanalista francés Jean Allouch, que nos ofrece ante esto que desde la psiquiatría se llama depresión, permitir que en algunos casos alguien pueda poner en otra palabra esta tristeza como un duelo. Bien valdría la pena leer y escrutar esta propuesta. Jean Allouch en otro texto llamado Letra por Letra, en su introducción nos ofrece una apuesta muy interesante en relación a la cura, nos ofrece una alternativa desde el psicoanálisis, la cura como pasar a otra cosa, o colocarse en otro lugar lo que podría ofrecer en el trabajo clínico una posibilidad más.

La función secretario una apuesta en la escucha y que es retomada a partir de un texto publicado en 1641 de Torcuato de Acceto, y que se titula: , que por lo extenso del tema solo citare un par de referencias: Revista Litoral número 25/26 dedicada a La función secretario y la tesis Función secretario: relación transferencial en las psicosis de la Lic. Velia Herrera Rivera.

Así pues desde mi muy particular punto de vista el psicoanálisis se muestra como una de las propuestas más humanistas, ¿Pues no es acaso el amor, el sufrimiento, el duelo, el dolor, la muerte, el suicidio, la guerra, las adicciones, el padre, la madre, los lapsus, los olvidos, los sueños y la locura misma, lo más humano del hombre?.

Para concluir este último trazo, el psicoanálisis hace suya la propuesta de Erasmo de Rótterdam en su texto: y la forma tan grosera de Alonso Quijana de mostrarnos que la locura sigue habitándonos y que no existen los no-locos.

Conclusiones.

Una última cita:

En un artículo que se encuentra incorporado en sus Escritos 1, que se titula: Función y campo de la palabra en psicoanálisis.....Lacan nos dice:

Pero a la vez puede también captarse en él que la dialéctica no es individual y que la cuestión de la terminación del anillo es la del momento en que la satisfacción del sujeto encuentra cómo realizarse en la satisfacción de cada uno, es decir, de todos aquellos con los que se asocia en la realización de una obra humana. Entre todas las que se proponen en el siglo, la obra del psicoanalista es tal vez la más alta porque opera en él como mediadora entre el hombre de la preocupación y el sujeto del saber absoluto. Por eso también exige una larga ascesis subjetiva, y que nunca sea interrumpida, pues el final del análisis didáctico mismo no es separable de la entrada del sujeto en su práctica.

Mejor pues que renuncie quien no pueda unir a su horizonte la subjetividad de su época. Pues ¿cómo podría hacer de su ser el eje de tantas vidas aquel que no supiese nada de la dialéctica que lo lanza con esas vidas en un movimiento simbólico? Que conozca bien la espira a la que su época lo arrastra en la obra continuada de Babel, y que sepa su función de intérprete en la discordia de los lenguajes. Para las tinieblas del mundus alrededor de las cuales se enrolla en la torre inmensa, que deje a la visión mística el cuidado de ver elevarse sobre un bosque eterno la serpiente podrida de la vida.

Y para concluir: tenemos la apuesta el día de hoy de hacer lo imposible y ustedes apuestan?


Referencias bibliografías.

Acceto, Torquato, De la disimulación honesta, colección libros de artefacto, México, 2001

Arrivé, Michel, Lingüística y psicoanálisis, Siglo XXI editores en coedición con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 2001.

Báez Fernando, Historia Universal de la destrucción de los libros, de las tablillas sumerias a la guerra de Irak, Editorial Mondadori, México, 2004.

Cervantes, Miguel de, Don Quijote de la Mancha, Edición del IV Centenario, Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española y Alfaguara, México, 2005.

Dufour, Dany-Robert, Locura y Democracia, ensayo sobre la forma unaria, Fondo de Cultura Económica, México, D. F., 2002.

Gerber, Daniel, El Psicoanálisis en el malestar de la cultura, Editorial Lazos, Buenos Aires, 2005.

Herrera Rivera, Velia, Tesis: Función Secretario: Relación Transferencial en las Psicosis, Universidad Autónoma de Querétaro, 2001.

Infobase Freud-Lacan versión cd.

Lacan, Jaques, Escritos 1, siglo xxi editores, México, 2003.

Rótterdam, Erasmo, Elogio de la locura, Panamericana Editorial, Colombia, 1998.

Schreber, Daniel Paul, Memorias de un enfermo de nervios, Editorial Sexto Piso, México, 2003.

Sérieux, Paul y Capgras, Joseph, Las locuras razonantes, el delirio de interpretación, Colección libros de Artefacto, México, 2002.

Varios autores, El Psicoanálisis en la Universidad, memorias del foro, Universidad Autónoma de Querétaro, México, 2004.

Varios autores, Revista Litoral, número 25/26, La Función Secretario, publicada por Edelp, Argentina, 1998.

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